La Estrategia España 2050 recomienda fortalecer la salud mental desde Atención Primaria

Estrategia España 2050 salud mental

La Estrategia España 2050 otorga especial importancia a la salud mental para mejorar el bienestar de la ciudadanía

La Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia del Gobierno de España ya elaborado el informe “España 2050: Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional a Largo Plazo”. Se trata de un documento en el que han participado más de 100 investigadores y académicos cuyo objetivo es abordar los desafíos y oportunidades sociales y económicos que afrontará España en las próximas décadas.

Uno de los aspectos en los que el informe pone el acento es el de la salud mental. Así, se recuerda que España es uno de los países del mundo con mayor esperanza de vida y uno de los sistemas sanitarios más avanzados. A pesar de esto, el documento recoge que los trastornos mentales como la depresión o la ansiedad restan calidad de vida. En este sentido, destaca el aumento exponencial en el consumo de antidepresivos y ansiolíticos. Un hecho que nos sitúa por encima de la media de la OCDE y que viene dado por el abordaje de los problemas de salud mental mediante la prescripción de fármacos.

Según el informe, estos fármacos “son recetados por médicos de familia y no por expertos en salud mental, en lugar de aplicarse métodos como la psicoterapia o la psicología positiva”. En este sentido, los expertos se muestran tajantes al afirmar que el consumo excesivo de ansiolíticos y sus efectos secundarios “constituyen un foco de riesgo para la salud y el bienestar de la ciudadanía”.

El necesario fortalecimiento de los servicios de salud mental

La Estrategia España 2050 en salud mental recomienda fortalecer los servicios de salud mental desde la Atención Primaria. También pone el acento en la accesibilidad generalizada a servicios asistenciales como los servicios sociales. Con todo esto, se pretende reducir los tiempos de espera para acceder a un diagnóstico, cuya duración actual se sitúa en torno a los 30 días.

La presencia de profesionales de la Psicología en el Sistema Nacional de Salud es “aún testimonial”, frente al resto de países europeos

Otro de los objetivos de la Estrategia se centra en brindar tratamientos mínimos a la población que permitan reducir el consumo de psicofármacos. Finalmente, se pretende disminuir el porcentaje de personas que no recibe tratamiento alguno en materia de salud mental.

Según el informe Estrategia España 2050, en materia de salud mental, nuestro país está a la cabeza de la OCDE en el consumo de psicofármacos

En este sentido, se considera prioritario reforzar la integración del cuidado de la salud mental en la Cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud. Para ello, se propone “incorporar procedimientos escalonados de intervención psicológica”. La estrategia se basa en ofrecer intervenciones que vayan desde la baja intensidad hasta aquellas que requieran un servicio especializado de salud mental. Por otro lado, otra prioridad es el incremento de la dotación de profesionales dentro del Sistema Nacional de Salud. Un recurso que, tal y como señala el documento, “aún es testimonial”. Y es que, según los datos, en Psicología Clínica hay 6 profesionales por cada 100.000 habitantes, frente a los 18 por cada 100.000 habitantes que hay en el resto de países europeos.

En el ámbito educativo, el programa también incide en la importancia de desarrollar políticas de prevención, detección y tratamiento desde la infancia. Para ello, se propone la introducción de programas formativos especializados en la materia.

Siendo uno de los países con mayor esperanza de vida y un sistema sanitario de los más avanzados, España está a la cabeza entre los países de la OCDE en consumo de psicofármacos y ansiolíticos

Fomento de la salud mental desde el ámbito educativo

En aras de asegurar el progreso educativo, el plan estratégico considera fundamental reducir las tasas de abandono escolar y de repetición. El informe también incide en las acciones orientadas a la mejora de la salud mental y física del alumnado. Para ello, se propone fomentar las competencias de tipo socioemocional y humanístico para ayudar a la población a gestionar mejor sus emociones.

El auge de las nuevas tecnologías también está presente en el documento proponiendo pautas para lidiar con los posibles efectos adversos del uso de los dispositivos digitales, el mantenimiento de las relaciones interpersonales o los fenómenos psicológicos y sociales. Y es que la evidencia señala que este tipo de formación mejora la calidad de la docencia y los resultados sobre la implicación del alumnado.

Los expertos también sugieren la incorporación de programas de parentalidad positiva. Éstos deberán hacer hincapié en “habilidades eficaces de comunicación, reforzamiento positivo o resolución de problemas”, entre otros aspectos.

La salud mental también pasa por el ámbito laboral

Estrategia España 2050 en salud mental también considera trascendental emprender acciones a medio-largo plazo, para mejorar el bienestar en el ámbito empresarial. De forma específica, los expertos proponen mejorar la satisfacción laboral de la ciudadanía. Para ello, se impulsarán los entornos de trabajo más saludables por medio de la modificación de la legislación en materia de prevención de riesgos laborales.

Estrategia España 2050 salud mental
El tratamiento y prevención del estrés y la ansiedad en el entorno laboral son prioridad a medio-largo plazo

En este sentido, la incorporación del tratamiento y prevención del estrés, la ansiedad y otras alteraciones de la salud mental de los trabajadores será una de las prioridades en materia laboral hasta 2050.

La Estrategia España 2050 también evalúa el impacto de la pandemia sobre la salud mental

Con respecto al impacto de la Covid19 sobre el bienestar de la población, el documento es claro al hablar de su magnitud. Según las cifras aportadas, durante el confinamiento de marzo de 2020, 1 de cada 3 personas tuvo síntomas de ansiedad, depresión o estrés postraumático en España. Los datos revelan también que estos casos se han producido con mayor frecuencia entre mujeres, jóvenes y personas que ya padecían patologías mentales previas.

Por otro lado, el documento pone el acento en que los y las menores han sufrido los efectos del aislamiento social, presentando mayor irritabilidad, nerviosismo y mayor distracción. También se han agudizado fenómenos como el ciberbullying.

El personal sanitario también es uno de los colectivos más afectados, a nivel mental, por la incidencia de la pandemia. De hecho, el personal hospitalario presenta tasas cercanas al 50% en síntomas como depresión, ansiedad, estrés postraumático o agotamiento emocional. En este sentido, la Estrategia 2050 propone emprender acciones a medio y largo plazo, situando el bienestar en el centro de las políticas públicas.